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Cuéntame abuelo….



Cuéntame abuelo, ¿qué pensó la gente cuando escuchó sobre las computadoras?

 “Mucha personas  como yo ni siquiera sabíamos que era ese aparato… Algunos decían  que las computadoras remplazarían a la gente en las empresas y por eso nos alarmamos  porque se pensó que estaríamos controlados por las máquinas, en efecto su uso simplificó la vida y restó mucha mano de obra, no obstante  también creo nuevas fuentes de empleo.   Otro sector de la población  se actualizó para tal avance, la era tecnológica  es  positiva a pesar de que muchos lo ven desde el punto de vista negativo.  La clave está en no tener miedo a incorporarse a la globalización, a la industrialización y la vanguardia mundial.

 Antes de todo quiero contarte que cuando inicio el ingenio azucarero, yo corté caña de azúcar y usábamos carretones que eran jalados por bueyes para transportar el producto. No sé en qué momento nos vimos invadidos por camiones, camecos, alzadoras y muchas máquinas sofisticadas, pero siempre se necesita personas capacitadas para ejercer la labor de maniobrarlas.    Los pequeños agricultores también dimos un pequeño cambio al usar  tractores y otras maquinarias para el cultivo de manera rápido y económico, antes de eso usábamos azadones para suavizar la tierra para cultivarla. Claro que todo sistema moderno y el progreso traen efectos hacia el medio ambiente que nada más se puede regular, pero en esta “guerra” nosotros los agricultores luchamos para no ser aplastados por los grandes productores…  Nadie se quiere quedar estancado  y por eso tratamos de evolucionar y adaptarnos a los cambios en todos los ámbitos; antes se transportaba la mercancía en un cacaxtle “a tuto” y ahora usamos vehículos para trasladarla de un lugar a otro… 

Recuerdo que para hacer llamadas telefónicas teníamos primero  que hacer una cita y esperar en la central telefónica  del pueblo para contestar o realizar una llamada y así  comunicarnos con nuestra familia.  Y si no teníamos esa posibilidad únicamente  utilizábamos los telegramas y las cartas. Ahora todo es diferente con el magno avance en la telefonía nacional.  Muchos criticaron la venta de la compañía de telecomunicaciones   del país, pero eso influyó a la introducción paulatina de teléfonos móviles a todos los lugares y con este avance nos mantenemos comunicados con las personas en cualquier parte de nuestro país y en el extranjero. Y como todo cambio tiene efectos negativos, he aquí de apuntar uno: actualmente tenemos una sociedad de “zombis”; por doquier veo jóvenes distraídos en sus teléfonos. Una tarde fui a caminar al parque y mientras lo hacía  noté que algunos muchachos que estaban sentados en las bancas, en vez de admirar el maravilloso ocaso estaban mirando absortos a sus teléfonos móviles.  Lamentablemente he observado esa mala conducta  en restaurantes mientras se deberían  degustar los sagrados alimentos. M’hijo ahora, los jóvenes no se pueden imaginar un mundo sin tecnología. En mis tiempos para hacer cálculos matemáticos usábamos la cabeza y no las calculadoras como ustedes lo hacen sin importar que sea una operación simple.

Lo lamentable es que a pesar de las advertencias, la gente se sigue distrayendo  mientras  manejan, es increíble que personas se tomen fotografías denominadas “selfies” mientras conducen un automóvil porque ponen  en peligro su propia vida y la de los demás. Hay casos de peatones que se cruzan la calle por estar ocupados en sus teléfonos y convierten al conductor en homicida. O conductores que se pasan en rojo por actualizar su estado en las páginas sociales y les destruyen la vida a personas inocentes. Dios me libre de un  conductor distraído  que aunque yo lleve la preferencia de vía se cruce en mi camino… con esto,  no me refiero a que las redes sociales sean la raíz del mal sino que influyen a que sucedan graves accidentes automovilísticos que se pudieran evitar al mantenerse  alejado del teléfono móvil.

La tecnología está al alcance de la mano, hacer el mal uso de ella es lo malo. La distracción es lo más peligroso al manejar, esto podría contribuir a tener un accidente lamentable donde se podrían tener además de pérdidas materiales, pérdidas humanas. ¡Así que ya guarda tu teléfono y me pones atención!”.

Después de la plática con mi abuelo,  me detuve a recapacitar y decidí  emendar algunos errores en mi vida. Con esto comprendí que yo también me he distraído cuando manejo y haciendo esa reflexión decidí controlar esa adicción (si se quiere llamar así) o compulsión a revisar, contestar, dar “like”  o publicar en  las redes sociales mientras se manejaba, antes de que sea demasiado tarde y salga lastimado. Y lo dijo el genio Albert Einstein: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra  humanidad. El mundo tendrá  una generación de idiotas”.   ¿Usted qué opina?

Autor: Luis Xalin

Nota del autor: Columna publicada en la revista “Cotzumalguapa”, agosto de 2014.

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