¿Necesitas reformas la constitución?
La
Constitución Política de Guatemala prohíbe prolongar el período del Presidente
de la República y de los diputados al Congreso, pero permite la
reducción como pasó en el año 1994, después de una consulta popular que impulsó el jefe de Estado, Ramiro de León
y lo redujo de 5 a 4 años. El pueblo pidió menos tiempo para los servidores
públicos. Esto para Guatemala fue un logro muy grande, aunque para algunos fue
un craso error. Y resulta que ahora Otto
Pérez propuso extender el período presidencial, para alcaldes y diputados de 4 a 6 años, esta proposición causó polémica e indignación en toda la nación
porque al hacer eso se violando la
Constitución y como la respuesta de algunos sectores fue un rotundo NO, por ser
anticonstitucional, el señor Presidente desistió de su intento de modificarla a su
justo y antojo. Esto fue visto como una actitud de querer perpetuarse en el poder porque al
encontrarle el “lado flaco” a las leyes primero en la prolongación del período
que daría luz verde a reformar nuestras
leyes a su favor, seguramente trataría de acomodarse en la guayaba...
Como
lo dijo un ex alcalde de mi pueblo: cuatro años no es suficiente para terminar
los proyectos y los planes que se hacen para el bien común de los ciudadanos. Y
por eso, se reeligen para seguir en el puesto, como sea, la población es quien
elige basado en el buen desempeño que se haya hecho
y si no, el voto se lo gana un nuevo candidato. Lo que siempre sucederá
es que cada vez que se elige otro mandatario de un partido diferente al actual se habla de
las deudas y toda la desorganización que deja el anterior, pero si gana el del
mismo partido oficial nada cambia y siguen igual.
Cada
cuatro años se vuelven a gastar mucho
dinero en la organización y ejecución del proceso electoral, y viéndolo desde
este punto de vista sería una buena opción prolongar el tiempo del ejecutivo y
demás, sin embargo la población descontenta no soporta el tiempo establecido de
4 años, como para que dure más tiempo en el poder. Como sea
el pueblo es quien elige a las autoridades y tiene la última palabra. Esto no
libraría también de la contaminación visual y auditiva de las
propagandas políticas. Lo malo sería que los diputados, disfrutaran más tiempo
de jugosos sueldos, algunos sin
trabajar, porque como hay diputados que tratan de hacer algo por el pueblo
están los que no hacen nada y la población con su voto le denostarán el apoyo o
su descontento.
.
La
constitución es extensa y complicada, yo no soy un erudito en esa materia, por
eso creo que cualquier cambio, alguna reforma o enmienda que se le puede hacer
tiene que ser para el bien de la mayoría de la población y no solo para algunos
beneficiados. Y debe ser debatida por conocedores de la materia. Por el momento
no necesita que se modifique. Como sea
estamos viendo a los que nos quieren
representar cambiándose de partido político, posicionándose donde más les
conviene y aunque no importa de qué color sean ahora, siguen haciendo campaña
anticipada por tal de ganar más adeptos, ¿y las leyes que regulan esto, dónde
están?
Nota
del autor: Publicada en la revista “Cotzumalguapa”.

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